miércoles, junio 29, 2011

El éxito de perseguir un sueño - Cristina Samaniego, bailarina de danza oriental


Cristina Samaniego es bailarina de danza oriental. Ingresó en el Real Conservatorio Profesional de Danza de Madrid a los 18 años y en 2010 fue finalista en el concurso internacional BellySurDance. Ha trabajo en teatros como el Apolo o el Bellas Artes de Madrid o el Teatro Ateneu en Barcelona. Ha sido bailarina en la compañía Segundo a Segundo de Danza Contemporánea. Con sólo 23 años, ahora dirige su propia compañía de danza en Almería y produce espectáculos.

A continuación las inspiradoras respuestas de Cristina Samaniego a mis preguntas sobre el éxito.

LCL- ¿Como definirías el éxito?

CS.- Si me preguntas si considero que tengo éxito, te respondería que sí porque me siento feliz y mi trabajo como bailarina le llega a la gente y eso para mi es suficiente, pero no soy famosa ni pretendo serlo. Entonces igual para otras personas eso no es éxito. Quizás he sido muy rebelde o he tenido demasiada personalidad, pero nunca he hecho lo que los demás esperaban de mí. Veo las cosas muy sencillas: hay que hacer las cosas que a uno le gustan, sin miedo. No puedo pensar en perder el tiempo haciendo algo que no me gusta, con todas las cosas que me apasionan y que estoy deseosa de aprender.

LCL- ¿Cual ha sido tu mayor éxito hasta el momento?

CS.- Cuando quedé finalista del concurso Bellysurdance 2010, fue toda una sorpresa y un reconocimiento a nivel nacional, pero eso es solo un concurso que me abrió muchas puertas. Por dentro siento que mi mayor éxito fue cuando baile con el corazón roto. Pasaba por un momento personal muy duro, estaba abatida y hundida. Técnicamente no fue una de mis mejores actuaciones pero ese día fui transparente al bailar. Mostré cómo me sentía, y ese sentimiento le llegó al publico. Muchas personas se acercaron a mostrarme su emoción. Eso para mí fue algo maravilloso.

Cuando conseguimos bailar con el alma se crea algo tan fuerte que le llega a la gente. Es como si la bailarina fuera un canal que recibe energía que luego va directo al corazón del publico, pero solo es posible cuando se baila con el sentimiento auténtico y no con la máscara y la sonrisa falsa.

LCL.- ¿Cual ha sido tu mayor reto o dificultad en la vida?

CS.- El reto que recuerdo con mayor emoción es cuando me propuse entrar al Real Conservatorio Profesional de Danza de Madrid después de haber descubierto la danza oriental de muy niña. Yo soy de Almería y cuando conseguí entrar en el conservatorio fue un cambio muy fuerte. Pero yo sentía la necesidad de saber todo sobre la danza. No solo quería ser una bailarina oriental, quería ser una bailarina con una gran formación para ser también una gran profesora ya que por esa edad ya sentía la necesidad de enseñar. Para mi fue un reto decir a mis 16 años que quería ser bailarina y que nada mas terminar el bachillerato me iría a Madrid al Conservatorio. La mayor dificultad era que yo pretendía entrar a un conservatorio a los 18 años sin haber estudiado antes. Las bailarinas clásicas con 16 años están en su momento más bello y yo no tenía ni idea de como se hacia un plié, pero tenía 2 años por delante para prepararme. Cuando hice mis pruebas en el conservatorio, durante más de 4 horas sin parar, mi autoestima se derrumbó de al ver el alto nivel que había. Veía la cara fría que tenían los profesores y me moría, pero cerraba los ojos y me decía que podía hacerlo. Me volví a Almería disgustada porque fue mas duro de lo esperado, pero pasaron los meses y me llego la noticia. Aprobé, y tenia unos meses para cambiar mi vida e irme a Madrid. No fue fácil porque tuve que despedirme de mi familia y la gente que me había acompañado durante mi infancia. A partir de ahí empezó mi madurez.

Cuando me dí cuenta de que la técnica por sí sola no me llenaba, seguí con la danza oriental y decidí volver a Almería para reflexionar. La vida me llenó de trabajo y decidí quedarme ya que hay mucho que pelear en las pequeñas ciudades. Actualmente vivo solo de la danza, de mis clases y espectáculos. Soy tremendamente feliz y mi familia al verme tan joven, independizada y con tanto trabajo ya cree que realmente este es mi camino y me apoya muchísimo.

LCL.- ¿Que virtudes te han ayudado a dar los pasos necesarios para alcanzar lo que querías y para superar los obstáculos?

CS.- Resaltaría la fuerza y constancia de seguir adelante cuando todo va mal. Creo que he sufrido grandes golpes tanto en la vida personal como en la profesional y siempre he sabido levantarme y seguir con una sonrisa. Es una fuerza que hace que me recupere pronto sin dramas y siga mi camino, pero más sabia que antes. Por lo que veo en otras personas, no es tan fácil como yo lo siento.

También ha sido importante el saber escucharme, saber lo que siento. Me gusta la soledad y el silencio, incluso medito para conectar conmigo misma. La paciencia es otra cosa muy importante en mi corta trayectoria. Soy Tauro y dicen de nosotros que tenemos mucha paciencia. Esta sociedad nos obliga a ir deprisa, a no perder tiempo a correr y, claro, cuando te propones objetivos y sueños a alcanzar, muchas veces quieres que sean al instante y desde luego en al vida de una bailarina no es así. Es un camino muy largo y lento, un camino para toda la vida ya que nunca dejas de aprender.

Lo ultimo que resaltaría seria el amor, amor por ti, por los demás, por lo que haces, por lo que no haces, por tus éxitos, por tus golpes, creo que el amor es una cosa importante en la vida de cada persona, es el toque, es la chispa, es la magia. Saber amar y perdonar son grandes herramientas para triunfar.

LCL.- ¿Que le dirías a otras mujeres que quieran conseguir un sueño pero no creen que es posible?

CS.- Diría que le den una oportunidad al sueño, que empiecen haciéndolo despacio, sin grandes riesgos, pero que lo intenten, porque no puedes vivir pensando que habría pasado si lo hubieras hecho. Salga como salga debes sentirte orgullosa de ti misma por intentarlo. La mayoría de personas no se dan la libertad de intentarlo. Creo que todas las personas tenemos un don y de nosotros depende sacarlo a relucir o esconderlo. Tú puedes cambiar tu vida, tú puedes hacer que sea un poco mas bonita y emocionante. Creo que dedicarte a lo que te gusta es bueno hasta para la salud. Hace que tengas ganas y prácticamente no enfermas.
Inténtalo y prepárate tanto para el éxito como para el fracaso, que ambas cosas forman parte del camino.

Si te gusta este blog, añádete a mi página de Facebook.
Para saber más de mis libros: www.lorrainecladish.com
Para contactar con Cristina Samaniego: www.cristinasamaniego.com

No hay comentarios: